Tras el rastro del ave salvaje

De manera muy similar a lo que sucede con las ocas salvajes, al Espíritu Santo no se le puede seguir el rastro, ni domesticar. Por eso los celtas le daban ese nombre. Aunque tal vez pueda parecer sacrílego, al autor le parece la mejor descripción de lo que significa seguir al Espíritu a lo largo de la vida. La mayoría de las veces, muchos no sabemos ni siquiera hacia dónde nos dirigimos.
ISBN10: 0829762825
ISBN13: 9780829762822
Number Of Pages: 224
Publication Date: 20130728
Publisher: Zondervan
Binding: Paperback
SKU: 9780829762822
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La mayoría de nosotros no tenemos ni idea de hacia dónde nos dirigimos la mayor parte del tiempo. Perfecto. Los cristianos celtas tenían un nombre para el Espíritu Santo. Lo llamaban An Geadh–Glas; esto es, «La oca salvaje». Este nombre insinúa que hay en él algo de misterioso. Al igual que sucede con una oca salvaje, al Espíritu Santo de Dios no se le puede seguir el rastro, ni tampoco domesticarlo. Lo rodean un elemento de peligro y un aire que lo hace impredecible. Y aunque este nombre a nosotros nos pueda parecer un poco sacrílego, no se me puede ocurrir una descripción mejor de lo que es ir «Tras el Espíritu» a lo largo de la vida. Me parece que los cristianos celtas habían descubierto algo… La mayoría de nosotros no tenemos idea alguna en cuanto a dónde nos dirigimos la mayor parte del tiempo. Y sé que eso causa desasosiego. Sin embargo, esa incertidumbre creada por las circunstancias también tiene otro nombre: ¡Aventura!